Hoy era
el primer día de curro, bueno, de Otra Movida.
Otra movida es la evolución bonita, más graciosa de Tonterías las Justas. Lo que más me gusta de todo es que somos el mismo equipo. Bueno, somos casi los mismos, Cristina Pedroche sustituye a Romina y Raúl... él sí que es otra movida, ya le iréis conociendo, es un nuevo colaborador. Bueno eso de que Cris sustituye a Romina es mentira porque en realidad no es cierto, ella es una reportera nueva, con su estilo propio, ni mejor ni peor que Romina, simplemente, diferente.
Otra movida es la evolución bonita, más graciosa de Tonterías las Justas. Lo que más me gusta de todo es que somos el mismo equipo. Bueno, somos casi los mismos, Cristina Pedroche sustituye a Romina y Raúl... él sí que es otra movida, ya le iréis conociendo, es un nuevo colaborador. Bueno eso de que Cris sustituye a Romina es mentira porque en realidad no es cierto, ella es una reportera nueva, con su estilo propio, ni mejor ni peor que Romina, simplemente, diferente.
No os podéis
ni imaginar lo que llegué a sentir yo por Cris.
Un día por causalidad, antes de que comenzara Tonterías las Justas, estaba yo aburrido en casa y puse la sexta, emitían Se Lo Que Hicisteis, y justo estaba ella, sentada en el sofá con un vestido así como de leopardo y el pelo rizado.
Y pensé: es preciosa. De momento me entró como un hormigueo en el estomago y pensé ¿Significará algo? Durante los siguientes días no podía dejar de pensar en ella, en sus ojos grandes marrones, su pelo largo castaño y para que engañarnos, era y es guapísima.
Un día por causalidad, antes de que comenzara Tonterías las Justas, estaba yo aburrido en casa y puse la sexta, emitían Se Lo Que Hicisteis, y justo estaba ella, sentada en el sofá con un vestido así como de leopardo y el pelo rizado.
Y pensé: es preciosa. De momento me entró como un hormigueo en el estomago y pensé ¿Significará algo? Durante los siguientes días no podía dejar de pensar en ella, en sus ojos grandes marrones, su pelo largo castaño y para que engañarnos, era y es guapísima.
No
mucho después de eso, digamos que un mes después me la encontré. Si a ella. A
Cristina Pedroche. A la mujer que me había hecho sentir solo con verla, sin
conocerla, algo que ninguna me había hecho sentir. No la conocía de nada, y ya
sabía todo de ella. Ambos estábamos en un concierto y yo la vi de lejos gritar
y bailar. No sabía qué hacer, si ir o quedarme donde estaba, eso sí, podía ser
mi última oportunidad. Para mi sorpresa, mientras pensaba en mis movidas, la vi
a ella que se acercaba a mí, y empezamos a hablar.
- ¡Eh!
¡Hola! Tú debes ser... ¿Dani Martín?- dijo con toda seguridad.
- Sí,
bueno en realidad Dani Martínez - Para qué engañarnos, me había jodido que se
hubiese confundido en mi apellido.
- Ya lo
sabía...jaja. Ya sabes, las reporteras y su 'humor' - Me dijo sonriendo.
Y a
partir de ahí seguimos hablando, no hice ni puto caso al concierto, solo quería
saber más de lo que ya sabía de ella y perderme en sus ojos...
Pero claro, el concierto no es infinito y acabó. Yo quería preguntarla que si íbamos a tomar algo, pero nada no salían de mi boca esas tres palabras: '¿Nos tomamos algo?'
Pero claro, el concierto no es infinito y acabó. Yo quería preguntarla que si íbamos a tomar algo, pero nada no salían de mi boca esas tres palabras: '¿Nos tomamos algo?'
- ¿Nos
tomamos algo? - Dijo ella.
Yo me
quedé mirándola fijamente, y repetí otra vez esas tres palabras en mi cabeza.
Debí poner una cara rara porque Cris volvió a hablarme.
- Oye
que si quieres lo dejamos para otro día, bueno o si no quieres venir conmigo y
tienes otros planes no pasa nada - Dijo poniendo cara de decepción.
- No no
no, me encantaría ir contigo a tomar algo, o sea que sí, sí ¡vamos! - Y aunque
no sonreí, por dentro era el chico más feliz del mundo.
Y nos
perdimos así por las calles de Madrid. Los bares estaban llenos de gente, y
supongo que si nos hubiesen visto juntos, podrían suponer cosas que no eran,
pero que yo quería que fueran.
- ¿Qué
te parece si tomamos algo en mi casa? - Dije inseguro.
-
Bueno, si no te importa... - Y acabó
diciendo esa frase con su sonrisa perfecta.
Cogimos
mi coche y fuimos dirección a mi casa, la verdad que fue un poco incómodo, no
hablaba ella, no hablaba yo, asique puse un poco de música: Supersubmarina.
- Ese
es mi grupo favorito. - Dijo Cristina mirándome.
- Ya
tenemos algo en común, porque el mío también. - Y sonreí como un inútil.
Y
llegamos a mi casa, y cómo me suponía, iba a ser la mejor noche de mi vida.
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