Nos
sentamos en el sofá. Y con un par, empecé a hablar, por mucho que me costara
que me salieran las palabras...
-
Bueno, hemos venido aquí para tomarnos algo ¿no? dime que es lo que quieres ¡señorita!
- Dije intentando que no se notara mi nerviosismo.
-
¿Tienes Malibú-Piña...? Me encanta jaja. - Dijo con una tímida sonrisa.
- Más
bien... ¿Qué no tengo? jaja. Ahora mismo te lo pongo, tu espérame aquí en el
sofá. Puedes poner la televisión, lo que quieras, ¡Cómo en tu casa!
Y no me
respondió, solo me sonrió. Y yo me fui a la cocina a prepararla su Malibu-Piña
y yo.. pues a prepararme mi bebida favorita, un Ron-Cola, hoy le necesito,
aunque sea para estar un poco más relajado, y no ponerme tan nervioso. Nunca
nadie me había puesto tan nervioso. En realidad para mí esa palabra ni existía.
¿Nervioso? ¿Qué es eso? Bueno, es lo que siento cuando estoy al lado de Cris,
por llamarlo de alguna manera.
Y me
voy hacia el salón y veo que esta junto al televisor, pero no está viendo la
tele, estaba fisgando mis películas, bueno dejémoslo en echándolas un vistazo.
- Aquí
tienes tu Malibú-Piña - Dije con un tono de voz bastante alto, ya que estaba
tan concentrada en ver las películas, que igual no me oía. Pero me oyó a la
primera.
- Ah,
sí...estaba viendo aquí las pelis que te gustaban, y veo que coincidimos en
bastantes, de hecho... podría afirmar que eres todo un romanticón ¿O me
equivoco? jaja.
Y yo
pensando por dentro, pues sí ¡SOY UN ROMÁNTICO! ¿Y qué? Que parezca un tío duro
por fuera no quiere decir que no tenga corazón... De hecho, le tengo y me
gustaría compartirlo contigo, ¿Y qué hago? Nada, porque no tengo el valor
suficiente para decirte que me...
- Me
gustas - Dijo ella mirándome a los ojos.
Me
había leído el pensamiento, esta mujer me tiene desconcertado, y sin pensármelo
un momento, fui hacía a ella, y la besé.
Sí la bese. Y me perdí en sus labios... no pensaba en nada más mientras
sus labios y los míos estaban juntos. Perfectamente juntos. Como si los
hubiesen diseñado para estar juntos. De repente me dejó de besar y se acercó a
mi oído.
- Llevo
queriendo hacer esto durante mucho tiempo, te llevo buscando desde que te vi...
- y en vez de darme otro beso, me llevó al sofá y nos sentamos juntos,
abrazados, sin decir nada, solo haciéndonos cosquillas, mirándonos...
- ¿Qué
te parece si vemos una de esas películas romanticonas que tengo? ¿Cuál es la
que más te gusta? - La dije.
-
Nothing Hill. ¿Te parece? - Me dijo muy segura.
Asentí
con la cabeza y fui a poner la película. También es mi favorita. Me volví a
sentar en el sofá y la vimos juntos, acurrucaditos.
Y me entró un impulso, ella me había dicho que llevaba queriéndome besar durante mucho tiempo, pues ahora la voy a decir yo lo que en realidad siento. Así que fui yo el que me acerqué ahora a su oído.
Y me entró un impulso, ella me había dicho que llevaba queriéndome besar durante mucho tiempo, pues ahora la voy a decir yo lo que en realidad siento. Así que fui yo el que me acerqué ahora a su oído.
- Si tú
querías besarme desde hace mucho tiempo, yo desde hace más tiempo aún. No creía
en los flechazos, pero cuando te vi...para que engañarnos fue amor a primera
vista.
Y de
repente noto como sus labios se acercaban a los míos, y me dio otro beso,
simplemente perfecto. Y mientras nos besábamos, se acabó la película.
- Bueno
Dani creo que debería marcharme, son las 3 de la madrugada y mañana trabajo y...- la interrumpí.
- ...y
puedes quedarte aquí conmigo, a pasar la noche...- Y acabé diciendo esa frase
con una de mis mejores sonrisas.
-
Bueno, si no te importa...
- No es
que no me importe, es que es lo que más deseo ahora mismo.
Pero si
ya había empezado la noche bien, terminó mejor.








